Volvemos de libranzas (algunos con puente, otros no) y claro, no será tan raro que muchos, en vez de descansados, volvamos un pelín destrozados… que además se acercan las navidades, y ya empiezan las reuniones, cenas y demás. Así que os pedimos que nos contéis anécdotas de resacas.
Que si aquel miércoles que te liaste y claro, al día siguiente te lo pasaste escondido en el curro para que no te viera el jefe; que si esos domingos, durante muchos años, que fueron exclusivamente de cama al sofá y del sofá a cama; que si a ti lo único que te da resaca es el trabajo… o ese amigo pesado que viene siempre en el puente a ocupar tu casa. Lo que sea! Cuéntanos tus anécdotas de resaca y las ponemos en común!



