Buscando a la niña desesperadamente. Que no se descarríe.
Decía Llamazares que hoy en día, la niña de Rajoy sería una indignada más. Y como nos parece feo hacer estas declaraciones sin contrastarlo con la parte implicada, llamamos a la mismísima niña de Rajoy.
Por eso llamamos y felicitamos a diestro y siniestro. Que aunque no vaya incluída en la petición original, si nos encontramos con más personas, en el mismo coche, trabajando… cómo no llamar!
Míralos, tan enamorados. Ains. Si es que todos los titulares palidecen ante los intentos de la Duquesa de Alba de aparecer remona ante su próximo maridito.
Aquí, la auténtica furgoteta, de Pittsburgh. Una de esas ideas con las que la vida, totalmente, va a ir a mejor!



