Y mucho más. Como unos telepitos bien majos. O una nueva postura de yoga, la pinza, además de unos cuantos consejos de herbolario. Y muchísimas llamadas intentando averiguar qué es el efecto, que se os ha resistido… aunque habéis rozado el palo. Además, siempre nos gusta escuchar una Escuela de Rock. O hacer un enhorabuena… y más si hay que llamar a la República Dominicana, aunque nos toque despertar de madrugada (hora de allí, claro) al homenajeado.
27 de junio de 2012 en Morning80




